
Porque este blog debió ser para fábulas y cuentos de niños, por el nombre y el color y todo, ahí les va esta fábula...
Érase una vez dos castores: castor y castora. Enamorados ellos, eran felices chapoteando en el charco, royendo raíces, coleccionando pedacitos de madera para sus madrigueras. Porque cada cuál tenía y vivía en la suya. Era un romance "cama afuera".
El castor miraba la madriguera de su castora y pensaba: ¡qué grande es esta madriguera! comparándola con la suya.
La castora miraba a su castor y pensaba: ¡qué felices somos!
Transcurrían los días de chapoteo, de amor, de madrigueras de distinto tamaño y de felicidad.
Hasta que un lagarto, amigo del castor le dijo: ¿no te parece que la madriguera de tu castora es muy grande? ¿tienes acaso suficiente madera para mantenerla de ese tamañ0?
El castor consternado y asustado con la pregunta, volvió a mirar a su alrededor, pensando: no tengo nada para darle y, tarde o temprano, ella me dejará.
Entonces fue a buscar a su castora para decirle, mintiendo, que ya no la quería, que se olvidara de él. Ella, a su pesar, no tuvo más que aceptar la llegada del feroz desamor.
Y los dos fueron muy infelices y sin moraleja...colorín colorado.
7 comentarios:
:)
Pediré que me lo lean antes de dormir.
Saludos!
Que bruto el castor!
Mejor para ella no? Mejor mantener alejado a tamaño bruto!
con taza de leche tibia....sin lactosa!
el castor no es bruto...es castor!
Hola, Rous. Me pasaron el premio llamado "Este blog é uma jóia" y quería compartirlo contigo. Ya sabes que te sigo.
Solo tienes que copiarla y subirla como imagen.
Un abrazote!!! y saludxsss
Pero si es un animal! con el respeto de los animales....
Ya sabia que los castores no traian nada bueno.
Como diria Homero: Estupido Castor! AUCH!
jejejeje
Jaidi.
Pregunta: era castor ó avestruz? yo creo que lo segundo ah!!...
Puedo ver una historia paralela que se desprende de esta fábula: el lagarto es un metiche porque nadie puede opinar de la vida de nadie ya que no la vive igual, y el castor-avestruz es un miedoso que no le gusta traspasar la frontera de su comodidad.
Ojalá la castorcita conozca a un señor castor valiente, se lo merece!
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