viernes, 28 de marzo de 2008

Alas y Tablas



Niñez! Como me gusta esa materia. Hurgando en la niñez de Angelote (mi papá) descubrí que cuando estuvo en quinto grado de primaria se subió al escenario de un viejo cine-teatro “Le París” que se encuentra, todavía, en la avenida la Colmena en el Centro de Lima pero ahora tiene otro nombre y sus funciones son prohibidas para los niños, los adolescentes y algunos jóvenes. El hecho es que se subió y le aplaudieron.

La corta carrera de actor de Angelote empezó y terminó con “El Verdugo”, como se llama la obra que montó el grupo teatral Taller 15 aquella vez en el “Le Paris”. “El Verdugo” es un hijo de la dramaturga peruana Sarina Helfgott. Gracias a ella Angelote tuvo su minuto de fama y en noviembre de 1966 en muchos diarios locales se comentó la brillante participación del niño Augusto Bonilla (o sea Angelote) en dicha obra.
"Yo tomaba un libro y describía lo que haría el verdugo, mientras todos me seguían con la mirada y asustados de que continúe con la lectura de presagio, me pedían que me calle con un buen pedazo de pastel de manzana", me contó Angelote.

Cuando lo volvieron a llamar para participar en otro invento teatral, mi abuelita Rosa (mami de Angelote) dijo ¡NO! Porque Angelote faltaba mucho a clases y estaba bajando el rendimiento en sus calificaciones. ¡No, mucha vida nocturna a destiempo para el niño!
Y así mi abuelita se vio obligada a hacer el papel de verdugo de la carrera teatral de Angelote.

“¿Y si fuera un famoso actor?” se preguntaba Angelote mientras me contaba esta historia. “Andarías de mujeriego seguro y quizá yo no estaría aquí”, le dije e inmediatamente le tomé la mano y le sugerí una caminata.
Se quedó en mi cabeza. “y si fuera, y si fuera, y si fuera” haciendo eco. Me cuestioné mil momentos, doscientas respuestas, cien mentiras, una docena de besos y muchas firmas. Encontré que tantas ideas en pasado condicional afirmativo o negativo son de terror. Así que sonreí y me regalé un suspiro de satisfacción por el no arrepentimiento de lo relevante. Por respirar hondo el presente. Luego llegué a casa e hice una lista de algunos momentos de debilidad en los que disparé palabras duras, quizá hirientes a la gente bella que se ha metido en mi corazón y ahí sí que me arrepentí…Todavía estoy a tiempo de deshacer entuertos ¿no?
Extraído del Latin American Theatre Review. Artículo de Daniel Reedy y Robert Morris que se llama The Lima Theatre 1966-1967. Donde hablan del éxito de la obra "El Verdugo" en que participó Angelote.

2 comentarios:

Picuruta Pinoqio dijo...

¿Cuándo nos vamos a tomar un café con Angelote?
Dile que tiene una admiradora.

Rous dijo...

¿Sólo una?